Archivos Mensuales: octubre 2010

Entrevista de Dale Guthrie

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Entrevista de Dale Guthrie

0.stories.entrevistas.311_01.jpgPaleobiólogo, experto en arte prehistórico

“El arte rupestre recoge las típicas obsesiones adolescentes: sexo y riesgo ”

Investigador de los museos del pasado Dale Guthrie ha estudiado numerosas cuevas no sólo de Europa, donde se conserva la mayoría del arte rupestre, sino también de Australia, América y África. Detrás, pinturas del pueblo San, en las montañas Drakensberg, Sudáfrica.

La prueba manual Guthrie apoya sus teorías en el estudio de huellas prehistóricas de extremidades superiores, como estas de la Cueva de las Manos, en Argentina.
Para asombro de las generaciones actuales, se han preservado cientos de obras de arte paleo lítico en numerosas cuevas del mundo, con notables ejemplos en España y Francia, pero su alcance y significado no aparecen del todo claros para nosotros. Dale Guthrie, paleobiólogo de la Universidad de Fairbanks, Alaska, y autor del libro The Nature of Paleolithic Art, además de escultor y pintor, explica por qué tene mos una imagen sesgada de los humanos de hace 40.000 a 10.000 años, y quiénes fueron realmente los autores de aquellas pinturas.

–¿Cree que no conocemos bien bien el alcance del arte rupestre?
–Se trata de una de las maravillas del mundo y de uno de los grandes legados de nuestros antepasa dos, con presencia abundante en cuevas, pero también al aire libre, y no sólo en Eurasia –donde está la mayoría–, sino también en África y Australia. El signifi cado de las pinturas es uno de los temas más polémicos de la prehis toria; los expertos aún no tienen una explica ción satisfactoria sobre la increíble unidad del conjunto conserva do. Las técnicas varían, pero su homoge neidad estilística y temática es clara, pese a que abarca 30.000 años y un millón de personas de mil ge neraciones, millones de kilómetros cuadrados y cientos de culturas e idiomas. ¿Se debió a la existen cia de una religión dominante o un rito común? ¿Era un arte con un sentido trascendente o mágico, o describía la coti dianeidad? Ahí está la polémica.

Usted dice que el grueso del arte rupestre no fue obra de chamanes ni grandes artistas, sino que son graffitis dibujados por niños.
–Exacto. Mi teoría, a diferencia de lo que afirma la literatura popular, es que las pinturas paleolíticas no tie nen nada que ver con rituales ni con magia, sino que expresan temas más casuales y mundanos. Las más espectaculares, como las de los magníficos bisontes de Alta mira o Lascaux, que son las que suelen aparecer en los libros caros de arte rupestre, fueron obra de artis tas adultos profesionales, pero son muy pocas en compa ración con los cientos de pinturas rudimentarias que parecen hechas por adolescentes de forma apresurada y que no salen en los libros. Si las mira con calma, verá que sus trazos son similares a los de los boce tos de los escolares, lo que permite deducir que la mayoría del arte paleolítico fue hecho por chavales, cuyos garabatos, al contrario de lo que ocurre hoy, no fueron a parar al cubo de la basura. Hoy, para llegar a dibujar bien hay que ensuciar miles de folios. En aquel tiempo, los aprendices tenían que manchar las paredes con los materiales dispo nibles: trozos de carbón, ocre, manga neso y piedras afila das para tallar sobre los muros de caliza blanda, además de huesos y cuernos de animales. Siempre me ha parecido extraño que los niños y sus juguetes no figuren en los registros arqueológicos, cuando componían el grupo humano más grande.

–¿Tiene pruebas de que los artistas rupestres fueran jóvenes?
–Las huellas de manos prehistóricas que se conservan pueden dar una pista. Como el tamaño y forma de las manos cambia en función de los años y el sexo, creé una base de datos con las huellas manua les digitalizadas de 700 perso nas actuales de origen europeo y dieta rica en proteínas –como las del Paleolítico–, y a cada mano le asigné su género y edad. Luego registré 200 huellas manuales que habían quedado impresas en las pare des de 20 cuevas del Pleistoceno. Tras cotejarlas con mi base de datos, comprobé que las había masculinas y femeninas de todas las edades, pero la mayoría correspondían a varones de entre 9 y 17 años. ¿Fueron los dueños de esas manos los auto res de las pinturas? Puede ser una casua lidad, pero el pigmento de ocre de los dibujos contiguos es exactamente del mismo tono que el de las manos. A eso hay que añadir el dato de que casi todas las huellas de los pies halladas sobre el suelo de las cuevas corresponden a niños y jóvenes.

–¿Eso explicaría los temas recurrentes de la pintura rupestre: riesgo y sexo?
–¿Cuáles serían las preocupaciones de un quinceañero que en pocos años debería enfrentarse a un gran león o clavar su lanza en el costa do de un bisonte furioso? Todos los adolescentes en la historia de la evolución han sentido la atracción del peligro al vislumbrar una vida emocionante por delante: gloria, orgullo, miedo, fiestas, conquistas femeninas… En aquellos tiempos, el gran entretenimiento sería fanta sear con chicas y cacerías imposibles. También en el Paleolítico había mariposas, bebés, flores, pequeños mamíferos, bata llas, escudos… pero nada de eso aparece en las pinturas. Si estas representan lo que pasa ba por la mente de sus autores, está claro, reflejan las obsesiones juveniles: riesgo y sexo. Las imáge nes masculinas fueron trazadas con líneas rudimentarias, mientras que las mujeres se presentan siempre con énfa sis erótico: desnudas, voluminosas, con pechos y curvas exagera das y los órganos sexuales bien destacados.
 

Las mujeres aparecen representadas con gran énfasis erótico: tienen curvas, pechos grandes y genitales marcados”

–¿Y del arte creado por las mujeres, no ha quedado nada?
–Dada la variedad de medios que tenían a su disposición –tejidos, pieles de anima les, tatuajes, bailes, joyas, ropa, peinados, canciones–, el arte femenino debió ser maravilloso. Por desgracia los mate riales se han desintegrado. De ello podemos deducir que el arte que nos ha llegado ofrece una visión incompleta y sesgada de la vida paleolítica.
–¿Entonces no deberíamos pensar en aquellos humanos como hombres de las cavernas?
–No, no eran “cavernícolas”. Hay muy poca evidencia de que viviesen en las cuevas. Pintaban en ellas, pero también lo hacían al aire libre. De hecho, las temían, pues eran guaridas de depre dadores, así que entrar en ellas era un gesto de valor o una forma de hacerse el valiente propia de los adolescentes de todos los tiempos y lugares. Muchas imágenes representan escenas de caza: animales atravesa dos por flechas sangrando por la boca y la nariz, o de cazadores con sus lanzas en situaciones peligrosas. Pero junto a ellas, hay muchas otras de pura observación del comportamiento animal: bisontes y otras especies comiendo, cortejando, copulando, peleando, mudando de piel. Son documentales paleolíticos de su cotidianeidad y de vida salvaje.

–¿O sea, que contemplar a los animales era uno de sus pasatiempos favoritos?
–No había estrellas de cine, ni futbolistas, ni músicos, así que el entretenimiento lo proporcio naban o bien los hombres sometién dose a desafíos físicos gigantescos o bien los animales salvajes que los rodeaban. Algunos eran aterradores, pero los cazadores apreciaban su belleza, y el acto cinegético no se limitaba a atravesarles el corazón con un palo. Había que escoger la vestimenta apropiada y cumplir una serie de rituales después de matarlo en los que participaba todo el mundo.

–¿Qué opinan sus críticos y sus colegas en general de sus teorías?
–Predomina la corriente del arte rupestre como un acto simbólico ejecutado por chamanes con un sentido espiritual. Yo estoy casi solo en el otro bando. Me critican porque he propuesto otra forma de interpre tarlo, pero como no hay pruebas, es una cuestión de elección. Muchos investigadores han pasado años de su vida y de su carre ra académica intentando explicar el arte rupestre desde el enfoque simbólico y obviamente se sienten incó modos de que alguien desmonte toda su contrucción desde la base. Tengo que añadir que mi teoría de que el arte paleolítico es un reflejo de la vida cotidiana no le quita un ápice de su belleza.

 
–Dos cosas: primero, muchas de las marcas que parecen intencio nadas, fueron hechas, en mi opinión, por garras de osos y otros animales que vivían en las cuevas. Por otro lado, la mayoría de las obras no tienen marcas, están intactas. Es cierto que en algunas cuevas abiertas al público, por ejemplo en España, hay pintadas, tanto modernas como antiguas, sobre otras pinturas anteriores. Es decir, en el Pleistoceno la gente también hacía pintadas, pero no creo que lo hiciera un chamán en protesta contra otro, o para deshacer el poder mági co de una pintura. No son graffitis negativos. Creo que las pintadas son actos culturales; hay algunas antisociales, pero no las del arte paleolítico.

–También le critican por ilustrar su libro sobre el arte rupestre con los dibujos hechos por usted, en vez de poner fotografías de las pinturas para que la gente saque sus propias conclusiones.

 
Gran trofeo El paleobiólogo posa con una cornamenta de bisonte del Pleistoceno hallado en el suelo helado de Alaska central.

–Sus críticos señalan que el hecho de que algunas obras parezcan haber sido desfiguradas a propósito prueba su sentido simbólico.

 
En lo único Fantasía sexual juvenil. Dibujo de Guthrie a partir de una pintura rupestre.

–Las 3.000 imágenes del libro son cruciales para mi estudio porque permiten mostrar su integri dad unificadora y las dibujé yo mismo basándome en fotografías y en mi propia observación directa de las cuevas. Sé que mis dibujos carecen de la belleza que tienen sus modelos reales, pero en mi libro lo que pretendo es alejar la atención del enfoque artístico para centrarlo en aspectos de la historia natural. 

–¿Por qué cree que el arte rupestre ofrece tanta unidad a lo largo de 30.000 años?
–Una de las razones es el factor ambiental. Durante gran parte del Pleistoceno, en la más recien te Edad del Hielo, una estepa ventosa y fría se extendió desde Yukón por el Estrecho de Bering y Siberia hasta penetrar en España, cruzando tres continentes. Muchas especies de animales grandes se adaptaron y ocuparon diversas latitudes de ese nuevo ecosistema, como mamuts lanudos, bisontes, caballos, rinocerontes lanudos, antílopes, renos, leones, osos, lobos y otros, pero los humanos sólo pudieron vivir en el confín sur de la estepa. Ese fue el escenario donde se creó la mayoría del arte paleolítico, y esos animales fueron sus personajes principales a lo largo de esos 30.000 años.

–¿Es difícil datar las pinturas?
–Sí. Usamos Carbono 14, pero muchas pinturas están hechas con carbón y las antorchas dejan restos carbónicos, por lo que hay muchas fechas de radiocarbono acumuladas. Por otro lado, en cada cueva hay muchas edades superpuestas y ocupaciones humanas distintas con miles de años de diferencia.

–¿Cuál es su cueva favorita?
–Depende del punto de vista del que lo analicemos, pero sin duda una de mis preferidas es la de Perle-Merle, en el Valle del Lot, al sur de Francia. Es una cueva popular, abierta al público, una Disneylandia del arte paleolítico. Parece de diseño, no muy grande, con pinturas muy coloristas y rocas de gran belleza.

–¿Qué hace cuando no está inspeccionando una cueva?
–Me dedico a desenterrar y estudiar fósiles de animales paleolíticos, como los mamuts. También tengo muchas historias que contar sobre la evolución humana, pero quiero hacerlo en documentales de televi sión porque la gente ya no lee libros gordos. Ese es mi próximo proyecto.

–¿Cómo le gusta imaginar a los pueblos paleolíticos?
–Veo grupos de niños y adolescentes entrando en las cuevas detrás de algún adulto o solos, llenando la oscuridad con sus risas, jugando con antor chas, bromeando y finalmente poniéndose a dibujar y a llenarse las manos de ocre y saliva para dejarlas impresas en las paredes, como diciendo, “aquí estuvimos”.

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Arte prehistórico como sanación

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El arte como terapia nace con el concepto de civilización y de hombre, podemos decir que desde que el hombre es consciente de su realidad utiliza el arte como medio de sanación, tanto espiritual como física; seguidamente mensionamos diferentes corrientes que defienden postulados contrarios en el concepto de arte prehistórico.

En la actualidad podemos constatar diversas teorías sobre la significación de la obra de arte desde su origen. Podríamos agruparlas principalemente en cuatro tipologías:

· El arte por el arte.
Esta primera teoría corresponde a una interpretación más edonista del arte. Se entiende que el ser humano tiene una necesidad del arte cuando tiene otros campos de la vida cubierto, se manifiesta cuando las necesidades primarias o económicas están cubiertas. El arte nace pues del ocio debido a la abundancia de recursos que según esta teoría se produce en el Paleolítico Superior. No hay ninguna intencionalidad, salvo la del placer estético.

· La magia de la caza y la fecundidad. Determina que el arte es una conse-cuencia de la presión que provocan las preocupaciones mayores del ser humano, su consecuencia cultural: la búsqueda de alimentos y su propia perpetuación como especie. La natu-raleza, en esta teoría, no ofrece abun-dantes recursos, sino escasos y difíci-les de conseguir. El arte sería parte de una ceremonia mágica para conseguir más caza. Eso explicaría porqué a ve-ces aparecen animales heridos o ani-males preñados (propiciar la caza y la reproducción de esos animales de su dieta).

· El totemismo.
Esta teoría se basa en una comparación antropológica con pueblos actuales, como los indios de Norteamérica. Consiste en reconocer como un antepasado mítico a algún animal, que sería el representado en un posible ritual de iniciación,…

· La complementariedad sexual. Con-siste en atribuir a todos los animales representados un carácter simbólico, unos masculino y otros femenino. Los signos también se dividirían en estos dos tipos. En esta teoría las pin-turas no se colocan al azar o capricho, sino que obedecen a un programa iconográfico: unas imágenes o signos a la entrada de la cueva, otros sólo al fondo, etc.
…”

Dale Guthrie (paleobiólogo)que desarrolla una corriente contraria a la del arte prehistórico con sentido simbólico y espiritual dice en una entrevista:

–¿Cree que no conocemos bien bien el alcance del arte rupestre?
–Se trata de una de las maravillas del mundo y de uno de los grandes legados de nuestros antepasa dos, con presencia abundante en cuevas, pero también al aire libre, y no sólo en Eurasia –donde está la mayoría–, sino también en África y Australia. El signifi cado de las pinturas es uno de los temas más polémicos de la prehis toria; los expertos aún no tienen una explica ción satisfactoria sobre la increíble unidad del conjunto conserva do. Las técnicas varían, pero su homoge neidad estilística y temática es clara, pese a que abarca 30.000 años y un millón de personas de mil ge neraciones, millones de kilómetros cuadrados y cientos de culturas e idiomas. ¿Se debió a la existen cia de una religión dominante o un rito común? ¿Era un arte con un sentido trascendente o mágico, o describía la coti dianeidad? Ahí está la polémica.

Sin embargo otros estudios como el realizado por un equipo de investigadores liderado por el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD, en su acrónimo francés), en relación a un estudio donde analizan el arte rupestre como un indicador de la transformación de las sociedades tradicionales peruanas:

“…El análisis de la distribución y de las características de estos sitios permitió, en una primera etapa, distinguir el arte practicado en los valles costeros del arte producido en las regiones de altitud de la cordillera de los Andes. En efecto, los grandes sitios de rocas grabadas, situadas al aire libre, están principalmente concentrados en la vertiente Pacífico, mientras que las figuras pintadas en grutas o lugares cubiertos predominan en las regiones de altitud y en la vertiente amazónica.

Estas preferencias, técnicas y soportes utilizados reflejan prácticas rituales probablemente asociadas y bastante diferentes. El estudio de las pinturas rupestres más antiguas y su datación con base en métodos indirectos (datación con carbono 14 de los restos de carbones calcinados in situ) revelan que son obra de cazadores-recolectores que ocupaban la región entre el año 7.000 y 3.000 A.C.”

En esta misma corriente podemos situar la polémica obra de Jean Clottes y David Lewis-Williams “Los Chamanes de la Prehistoria“, en el capítulo dedicado a

Como vemos los especialistas no tienen claro el proposito del arte en el origen de la historia, por ello se van debatiendo diferentes corrientes sobre el verdadero sentido del arte prehistórico.

De lo que no cabe duda alguna es de que todos coinciden en la necesidad del hombre prehistórico por la utilización del arte en su vida, ya sea terrenal o espiritual.
La funcionalidad del arte se presta a la intencionalidad del hombre por hacerlo canalizador de su frustraciones, de sus deseo, de sus inquietudes, etc..

Guthrie nos describe su hipótesis de la utilización del arte en la cotidianidad de la vida de la tribu, continua en su entrevista diciendo:

“…Si las mira con calma, verá que sus trazos son similares a los de los bocetos de los escolares, lo que permite deducir que la mayoría del arte paleolítico fue hecho por chavales, cuyos garabatos, al contrario de lo que ocurre hoy, no fueron a parar al cubo de la basura…”

prosigue describiendo:

“…–¿Cuáles serían las preocupaciones de un quinceañero que en pocos años debería enfrentarse a un gran león o clavar su lanza en el costa do de un bisonte furioso? Todos los adolescentes en la historia de la evolución han sentido la atracción del peligro al vislumbrar una vida emocionante por delante: gloria, orgullo, miedo, fiestas, conquistas femeninas… En aquellos tiempos, el gran entretenimiento sería fanta sear con chicas y cacerías imposibles. También en el Paleolítico había mariposas, bebés, flores, pequeños mamíferos, bata llas, escudos… pero nada de eso aparece en las pinturas. Si estas representan lo que pasa ba por la mente de sus autores, está claro, reflejan las obsesiones juveniles: riesgo y sexo. Las imágenes masculinas fueron trazadas con líneas rudimentarias, mientras que las mujeres se presentan siempre con énfasis erótico: desnudas, voluminosas, con pechos y curvas exageradas y los órganos sexuales bien destacados…”

Vemos en la interpretación del paleobiólogo como los autores representan los deseos, frustaciones, miedos, etc….

Podemos llegar a la conclusión de que el arte ya sea de manera espiritual o mundana es utilizado como canalizador de conflictos o frustaciones en la vida paleolítico.

El solista

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El film narra la historia verídica de Nathaniel Ayers (Jamie Foxx), un prodigioso violinista que en su segundo año de conservatorio desarrolló esquizofrenia y acabó viviendo en la calle, en donde fue descubierto por el periodista de Los Angeles Times Steve Lopez (Robert Downey Jr.) en el año 2005. Impresionado por su talento, López, que también pasaba una mala época en su vida, escribió una serie de artículos sobre Nathaniel que lo sacó del anonimato, acercándolo a su sueño de tocar en el Disney Concert Hall.

 (FILMAFFINITY).

Estaba viendo esta película cuando por mi cabeza fluía la incansable idea del arte transformador y conciliador, en la película encuentras imágenes de personas atrapadas en la miseria, en diferentes miserias, porque cada cual tiene la suya, y de igual modo cada cual encuentra su melodía. Aquí se muestra como gracias a la música alguien es rescatado de su miseria pero no solo uno sino de quienes le rodean, la música y el amor por ella transforma estas vidas y luego según la historia real que podéis encontrar en Internet nos cuenta como se sigue ayudando a otros, con esto quiero decir que el poder del arte, ya sea música, danza, pintura, escultura o cualquier disciplina puede ayudarnos a superar cualquier trauma o trastorno de tipo emocional. ¿Conoces a alguien que no tenga un conflicto que superar?,pues os aseguro que el arteterapia es el camino para superarlo, por eso cada día busco ejemplos para demostraros el poder sanador del arte, ya que como dice el dicho ” mente sana in  corpore sano”.

Reflexión II

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Estaba viendo una exposiciónde Servacio Sánchez “Afganistan: Mujeres contra el olvido y la impunidad”

Fotos llenas de realismo de una simpleza y a la vez dureza, que me estremecio, me sentia como cuando niña, al entrar en una iglesia, recuerdo que me costaba respirar, por el respeto quesentía y el desconocimiento, en aquel lugar me quedaba sin habla, bueno ante estas fotos me sentí igual, una tristeza me inundo al ver como esas mujeres presas en sí mismas se ocultan bajo el burka. Entonces me pregunté ¿por qué el hombre nos hace esto?.

El arte  sirbe para algo más que enbellecer paredes, plazas, libros, etc. Lo más importante es que es un conductor de emociones, que puede contar lo verdadero de una historía y hacer llegar el mensaje. Somos los artistas un poco responsables de hacer que la historía se escriba pero no por egocentrismo sino porque el mundo esta loco y solo contando la verdad podremos evitar que la historía se repita, eso es algo que hacen muy bién los ciniastas y escritores, hoy tenemos este medio del internet y las redes sociales para hacer llegar el mensaje a más gente.