Archivos Mensuales: noviembre 2013

La poesía como herramienta ante la invisibilidad

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ImagenTatiana Lobo Wiehoff nació en Puerto Montt, Chile en 1939. Reside en Costa Rica desde 1963, país en el que ha desarrollado toda su obra literaria. 

Estudió teatro y pintura en la Universidad de Chile y cerámica en Madrid. 

Su obra literaria abarca distintos géneros: novela, cuento y teatro. Su primera novela: “Asalto al paraíso”, recibió una Mención Honrosa de la Municipalidad de Santiago de Chile en 1993 y el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, de México, en 1995. Esta obra ha sido traducida al inglés y al francés. 

En Costa Rica recibió el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría por su obra “Entre Dios y el Diablo, mentiras de la colonia”. Con “El año del laberinto” fue galardonada otra vez con ese reconocimiento y además con el Ancora, que es otorgada bianualmente por el periódico La Nación. Parte de su trabajo se ha traducido al inglés, francés y alemán. 

Entre sus obras se encuentran: Tiempo de claveles (1989), El caballero del V Centenario (1989), Asalto al paraíso (1992), Entre Dios y el Diablo, mentiras de la Colonia (1993), Calypso (1996), Blancos y negros, todo mezclado (1997) y El año del laberinto (2000).

Tatiana Lobo escribió algo más que un poema, es una declaración de principios.

 AGRADEZCO SER MUJER

Agradezco ser un animal, 
porque los hombres han puesto en peligro
la supervivencia del planeta.

Agradezco ser hembra,
porque el hombre no es el centro del universo,
sino apenas un eslabón más 
en la cadena de la vida.

Agradezco que me digan que soy irracional, 
porque la razón ha conducido 
a los peores actos de barbarie.

Agradezco no haber inventado la tecnología, 
porque la tecnología ha envenenado 
el agua y el ozono.

Agradezco que me hayan colocado 
más cerca de la naturaleza, 
porque nunca estaré sola.

Agradezco que me hayan confinado 
al hogar y a la familia, 
porque puedo hacer de toda la Tierra 
mi hogar y mi familia.

Estoy feliz de que me llamen ama de casa, 
porque puedo apoderarme de la mía.

Estoy feliz de no ser competitiva, 
porque entonces seré solidaria.

Estoy feliz de ser el reposo del guerrero, 
porque puedo 
cortarle el pelo mientras duerme.

Estoy feliz de que me hayan excluido 
del campo de batalla, 
porque la muerte no me es indiferente.

Estoy feliz de haber sido excluida del poder, 
porque lejos del poder 
me alejo de la ambición y la codicia.

Estoy feliz de que me hayan excluido 
del arte y la ciencia, 
porque los puedo inventar de nuevo.

Me agrada saber que dicen que mi cerebro 
es más pequeño que el del hombre, 
porque entonces 
mi cerebro cabe en todas partes.

Me agrada que me digan que carezco de lógica, 
porque entonces 
puedo crear una lógica menos fría y más vital.

Me agrada que me digan que soy vanidosa, 
porque puedo mirarme al espejo 
sin sentirme culpable.

Me agrada que me digan que soy emocional, 
porque puedo llorar y reír a gusto.

Me agrada que me digan que soy histérica, 
porque entonces puedo lanzar platos 
a la cabeza de quien intente hacerme daño.

Me gusta que me llamen bruja, 
porque entonces puedo cambiar 
la dirección de los vientos a mi favor.

Me gusta que me llamen demonio, 
porque puedo quemar 
el lecho donde me abusan.

Me gusta que me llamen puta, 
porque entonces puedo hacer el amor 
con quien me dé la gana.

Me gusta que me digan débil, 
porque me recuerdan 
que la unión hace la fuerza.

Me gusta que me digan chismosa, 
porque nada de lo humano me será ajeno.

Pero lo que más agradezco, 
lo que más me agrada, 
lo que más me gusta 
y lo que me hace más feliz, 
es que me digan loca, 
porque entonces ninguna libertad 
me será negada.

Una y mil veces me quemó la Inquisición 
y aprendí a nacer de las cenizas.

Me encerraron en un harén 
y encerrada no dejé de reír.

Me pusieron un cinturón de castidad 
y adquirí las artes de un cerrajero.

Cargué fardos de leña y me hice fuerte.

Me pusieron velos en la cara 
y aprendí a mirar sin ser vista.

Me despertaron los niños a medianoche 
y aprendí a mantenerme en vigilia.

No me enviaron a la Universidad 
y aprendí a pensar por mi cuenta.

Transporté cántaros de agua 
y supe mantener el equilibrio.

Me extirparon el clítoris 
y aprendí a gozar con todo el cuerpo.

Pasé días bordando y tejiendo 
y mis manos aprendieron 
a ser más exactas
que las de un cirujano.

Segué trigo y coseché maíz, 
pero me quitaron la comida 
y con hambre aprendí a vivir.

Me sacrificaron a los dioses
y a los hombres 
y volví a vivir.

Me golpearon y perdí los dientes 
y volví a vivir.

Me asesinaron y me ultrajaron 
y volví a vivir.

Me quitaron a mis hijos 
y en el llanto volví a la vida.

Con tanta fortaleza acumulada, 
con tantas habilidades y destrezas aprendidas, 
Mujer, si lo intentas, 
tú puedes dar vuelta el mundo…

Tatiana Lobo 

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Pachi Tamer – Zapatos Nuevos ( Ser creativo ser humano)

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He pasado un tiempo ausente, estaba trabajando y reciclan dome, me preguntaba porque había elegido este camino y porque hacia lo hacía por los demás, sobre todo porque la infancia o la adolescencia y aun más porque los desahuciados, sea el motivo que fuera, es evidente que algo me aporta y que alguien no solo yo sino más estamos en esto, seguramente tu que lees mi blog, así en mi reflexión en mi ir de aquí para ya buscando salidas y entradas me tope con este Señor Pachi Tamer, no diré nada solo oigan el vídeo.

Yo pienso que hay dos formas de ir por la vida una pasando por ella sin mirar y la otra parándote y dejándote los zapatos en el camino.

Mercedes Naranjo